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Puertas Abiertas

Open Doors
Proyecto en curso
Solo hay un lugar para vivir – lo impossible.

Reinaldo Arenas

Cuba es lo imposible, en palabras de Reinaldo Arenas. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos señaló que los cubanos están sufriendo un «colapso del sistema de salud pública» y un «aumento generalizado de la pobreza y la desigualdad.» Su compleja situación ha alcanzado niveles sin precedentes tanto en el ámbito humanitario como en el económico, siendo los cubanos de a pie los más afectados. Son un pueblo que se percibe abandonado a su suerte, donde las generaciones más jóvenes se sienten desesperadas y las adultas, sin esperanza. 

Cuba es un país de puertas abiertas. Todos están esperando que un amigo o familiar regrese y los lleve al extranjero, lejos de ahí. Cuba es un lugar de duelo constante, lleno de familias fracturadas, con esperanzas y sueños rotos. Cuba es una isla de gente que necesita ser vista y escuchada. Pero, sobre todo, es un lugar lleno de historias de resiliencia y supervivencia en medio de lo imposible; historias que revelan la esencia de un pueblo que se niega a rendirse.

Puertas Abiertas es un proyecto en curso que documenta la vida cotidiana de este país buscando romper con los prejuicios y clichés, y escuchar a la gente en sus propias voces, contando sus historias no solo sobre sus desafíos, sino también sobre su determinación para superarlos. A través de este proyecto, busco dar cara a lo imposible y proponer una narrativa enfocada en los propios cubanos y la vida cotidiana de las familias que han abierto sus puertas —tanto literal como metafóricamente— para compartir el lado más vulnerable de sus vidas.

ongoing project
There’s just one place to live – the impossible.

Reinaldo Arenas

Cuba is the impossible, in Reinaldo Arenas’ words. The Inter-American Commission on Human Rights noted Cubans are suffering a «collapse of the public health system» and a «generalized increase in poverty and inequality.” Their complex situation has reached unprecedented levels in both humanitarian and economic spheres, with everyday Cubans being the most affected. They are a people who perceive themselves abandoned to their fate, where the youngest generations feel hopeless and the adult ones, desperate. 

Cuba is a country of open doors. Everyone is waiting for a friend or family member to come back and take them abroad, to elsewhere. Cuba is a place of constant mourning, full of fractured families with broken hopes and dreams. Cuba is an island of people who need to be seen and listened to. But, above all, Cuba is a place full of stories of resilience and survival in the midst of the impossible; stories that reveal the essence of a collective people refusing to  surrender.

Open Doors is an ongoing project that documents Cuba’s everyday life as a way to break through misconceptions — to hear from people in their own voices, telling their stories not only about their challenges but also their resolve to overcome them. Through this project, I seek to relate the impossible and propose a narrative focused on Cuban people themselves and the daily lives of families who’ve opened their doors — both literally and metaphorically — and who share the most vulnerable side of their lives.

ESPAÑOL
Proyecto en curso
Solo hay un lugar para vivir – lo impossible.

Reinaldo Arenas

Cuba es lo imposible, en palabras de Reinaldo Arenas. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos señaló que los cubanos están sufriendo un «colapso del sistema de salud pública» y un «aumento generalizado de la pobreza y la desigualdad.» Su compleja situación ha alcanzado niveles sin precedentes tanto en el ámbito humanitario como en el económico, siendo los cubanos de a pie los más afectados. Son un pueblo que se percibe abandonado a su suerte, donde las generaciones más jóvenes se sienten desesperadas y las adultas, sin esperanza. 

Cuba es un país de puertas abiertas. Todos están esperando que un amigo o familiar regrese y los lleve al extranjero, lejos de ahí. Cuba es un lugar de duelo constante, lleno de familias fracturadas, con esperanzas y sueños rotos. Cuba es una isla de gente que necesita ser vista y escuchada. Pero, sobre todo, es un lugar lleno de historias de resiliencia y supervivencia en medio de lo imposible; historias que revelan la esencia de un pueblo que se niega a rendirse.

Puertas Abiertas es un proyecto en curso que documenta la vida cotidiana de este país buscando romper con los prejuicios y clichés, y escuchar a la gente en sus propias voces, contando sus historias no solo sobre sus desafíos, sino también sobre su determinación para superarlos. A través de este proyecto, busco dar cara a lo imposible y proponer una narrativa enfocada en los propios cubanos y la vida cotidiana de las familias que han abierto sus puertas —tanto literal como metafóricamente— para compartir el lado más vulnerable de sus vidas.

ENGLISH
ongoing project
There’s just one place to live – the impossible.

Reinaldo Arenas

Cuba is the impossible, in Reinaldo Arenas’ words. The Inter-American Commission on Human Rights noted Cubans are suffering a «collapse of the public health system» and a «generalized increase in poverty and inequality.” Their complex situation has reached unprecedented levels in both humanitarian and economic spheres, with everyday Cubans being the most affected. They are a people who perceive themselves abandoned to their fate, where the youngest generations feel hopeless and the adult ones, desperate. 

Cuba is a country of open doors. Everyone is waiting for a friend or family member to come back and take them abroad, to elsewhere. Cuba is a place of constant mourning, full of fractured families with broken hopes and dreams. Cuba is an island of people who need to be seen and listened to. But, above all, Cuba is a place full of stories of resilience and survival in the midst of the impossible; stories that reveal the essence of a collective people refusing to  surrender.

Open Doors is an ongoing project that documents Cuba’s everyday life as a way to break through misconceptions — to hear from people in their own voices, telling their stories not only about their challenges but also their resolve to overcome them. Through this project, I seek to relate the impossible and propose a narrative focused on Cuban people themselves and the daily lives of families who’ve opened their doors — both literally and metaphorically — and who share the most vulnerable side of their lives.